martes, 8 de mayo de 2012

TARTA DE MARIPOSAS

Hace ya un tiempo que vi esta tarta en el precioso blog de María Lunarillos, y me gusto tanto que pensé que seria la ideal para hacerla el día de la madre. Es una tarta muy suave que me ha sorprendido gratamente, pues a mi la piña no me gusta mucho, pero queda tan fina y suave, que creo que de momento me parece una de las mas buenas que he hecho. Por cierto a mi madre, le ha gustado muchísimo y la decoración le ha encantado.





INGREDIENTES:

Para el bizcocho:

4 huevos
200 gr. de azúcar
1 sobre de azúcar vainillado o un chorrito de esencia de vainilla
200 gr. de harina de repostería
1 cucharadita de levadura en polvo

Precalentar el horno a 180º.

Batir las yemas con 4 cucharadas de agua, el azúcar y la vainilla hasta que estén espumosas.

Montar las claras a punto de nieve y mezclar con las yemas con cuidado, tamizar la harina y la levadura sobre ésta mezcla y remover con cuidado con unas varillas.

Forrar el fondo de un molde desmontable mediano con papel de horno, verter la mezcla y hornear unos 30-40 minutos (pinchar por el centro con un palillo o aguja y si sale seco está listo) dejar enfriar en el molde hasta que esté frío y desmoldar; cortar en tres capas con un cuchillo grande de sierra.

* Os recuerdo que para que la tarta quede mas planita yo le doy la vuelta.

Para el relleno:

6 hojas de gelatina blanca
350 gr. de piña en almíbar
400 gr. de nata para montar
150g de azúcar

Remojar la gelatina en agua fría.

Escurrir la piña de su jugo (reservando el jugo) y  triturar hasta reducir a puré.

Montar la nata bien fría con el azúcar y reservar en el frigorífico.

Poner un poco del jugo de la piña en un cacito a calentar y poner la gelatina dentro, remover hasta que se disuelva por completo, retirar del fuego y añadir el puré de piña, remover bien, añadir con unas varillas la nata montada que tenemos reservada.

Montaje de la tarta:

Necesitamos:

400 gr. de nata para montar
estabilizante para nata o una cucharadita de queso cremoso (ésto no es necesario si la nata ya lleva el estabilizante) pero a mi me gusta siempre ponerle una cucharada de philadelphia.
150g de azúcar
3 o 4 rodajas de piña
4 fresas
1 lima
pistachos picados finamente

Preparamos una fuente de servir, ponemos el aro del molde y una capa del bizcocho, mojamos con el almíbar de la piña ayudándonos de una brocha de cocina, ponemos una generosa capa de la nata montada con piña que tenemos reservada y ponemos otra capa de bizcocho, repetimos la operación hasta tapar con la última capa.


Metemos la tarta en el frigorífico para que se asiente y se endurezca bien la mousse del relleno, mientras montamos los 400 gr. de nata bien fría con el estabilizante o una cucharadita de queso cremoso y el azúcar.

Sacamos el pastel del frigorífico y lo untamos de nata montada de forma generosa con una espátula de repostería, lo volvemos al frigorífico y la nata que nos ha sobrado también, y cuando pase un rato repetimos la operación hasta gastar toda la nata, emparejamos con la espátula y volvemos al frigorífico mientras que preparamos la decoración.

Cortamos las rodajas de piña en trozos de unos 3 cm, si son muy gordas las cortamos también horizontalmente para hacerlas más finas y con una tijera de cocina, les recortamos la parte redonda haciendo picos; por otro lado cortamos las fresas de arriba hacia abajo para hacer el cuerpo de la mariposa, y cortamos la piel de la lima en tiras muy finas y alargadas.

Las mariposas se hacen pegando los trozos de piña en la nata haciendo un poco de presión para que se mantengan en su sitio y luego se pone entre las dos alas el cuerpo de fresa y se le ponen las antenas, se adorna con los pistachos picados y se mantiene dentro del frigorífico hasta el momento de consumirla.




                                   Para mí bueníiiiiiiiiiiisimaaaaaaa........


2 comentarios:

María Lunarillos dijo...

¡¡¡Preciosa!!! Aquí se ve mucho mejor. Te ha quedado lindísima. Un beso!!!

Elenna, dijo...

Muchas gracias guapa !!!
Viniendo de ti es un gran alago !!!
Besitos.